¿Y si te dijera que tienes un nuevo trabajador a tu servicio que además no cobra? O… Imagina que te han hecho una inyección de capital para que tu empresa sea más competitiva. ¿No harías lo posible por maximizar esos dos «regalos»?

Te estoy hablando de los datos, de ese patrimonio que toda empresa tiene y que, la gran mayoría desperdicia hasta en un 90%, bien por desconocimiento del auténtico valor que encierran o simplemente, por no saber cómo tratarlos en  beneficio propio.

Ahora piensa en un futuro, en el que has formado a ese nuevo trabajador, lo has integrado en la gestión de la empresa, trabaja mano a mano contigo y se convierte en un recurso esencial para que tu empresa crezca y mejore.

¡Y el trabajador es gratis! Lo único que te pide es que le alimentes y le líderes, porque sin tu guía, estaría perdido.

Este es el sino de las empresas de un mañana muy próximo, y sin embargo hoy, todavía muchas no lo tienen en su punto de mira; no conocen las herramientas que ya poseen para tratar sus datos, y ni tan siquiera ven la necesidad de hacerlo, porque el día a día, no les deja parar a hacerse nuevos planteamientos.

Pero, para este nuevo universo empresarial, estar en un nivel superior no es una opción, es una filosofía, y a las malas, una auténtica necesidad de supervivencia. La gestión debe trasladar a los trabajadores el valorde este nuevo integrante en la actividad corporativa y dar una formación adecuada y continua que eleve a la compañía a nuevas cotas de optimización y excelencia.

Excel, Business Intelligence, Big Data… Tratar datos, cada uno al nivel de una necesidad.

Gestionar, visualizar, analizar… Predecir, planificar, actuar.

No desperdicies el mayor tesoro que tiene tu empresa, «sus datos».